A closer look at the top: grabbing a bigger slice of the pie
Si vemos qué pasa con los que están arriba, la clase alta, la idea de hace unos años de sentir admiración por ellos y la sensación de que reciben lo que se merecen porque se lo ganan ha desaparecido. Esa admiración se ha transformado en rabia. Ya no se ve a la clase alta como meritoria de su fortuna. Y esto es debido a que durante la crisis han sido los que han permanecido con el mismo tren de vida mientras ahogaban a la más humildes. En USA, la diferencia de sueldo entre el CEO de la empresa y el que menos cobra es de 200 a 1, cuando hace 25 años estaba en 30 a 1.
International comparisons
Si se compara los Estados Unidos con otros países, no sólo es el país con mayor desigualdad de entre los países industrializados, sino que además es aquel con mayor crecimiento de la desigualdad. Desde los años 80, países como Francia, Hungría y Bélgica no han sufrido cambios en la tasa de desigualdad. Países como Turquía o Grecia, incluso ha disminuido. En 2011, Estados Unidos estaba a la cabeza (4° puesto) del ranking de desarrollo junto otros países como Holanda, Noruega o Australia. Si se tenía en cuenta la desigualdad, Estados Unidos bajaba a la posición 24. Los países escandinavos están a la cabeza de este ranking, ofreciendo sanidad, educación universal a sus ciudadanos gracias a altas tasas de impuestos. Esto choca frontalmente con el mantra tan extendido en Norteamérica de que los impuestos necesarios para financiar estos servicios son desorbitadamente altos. Sin embargo, estos países han seguido creciendo en medio de la crisis financiera mundial gracias a que con estos impuestos se han podido financiar gastos públicos como educación, tecnología e infraestructura.
Gini coefficient
Uno de los indicadores de desigualdad más utilizados es el coeficiente de Gini. Este coeficiente funciona de la siguiente manera: si la distribución de ingresos fuese tal que si ordenamos a la población por nivel de ingresos y el 10% con menos ingresos recibiera el 10% de los ingresos totales del país, el 20% con menos ingresos recibiera el 20% y en adelante, el coeficiente de Gini sería 0, no habría desigualdad. Por otra parte, si una única persona recibe el 100% de los ingresos del país, el coeficiente de Gini sería 1, desigualdad total. La sociedades más igualitarias tienen un coeficiente de Gini en torno al 0.3 (Noruega, Alemania, Suecia), mientras que las más desiguales están en torno al 0.5 (Latinoamérica y países de África). Norteamérica está en 0.47 mientras que en 1980 estaba en 0.4. Sin embargo, las medidas sobre los ingresos de las familias pueden no representar fielmente el nivel de desigualdad de un país, ya que en países Europeos el estado provee sanidad y educación gratuita, mientras que en otros como Estados Unidos no y esto no se refleja en el índice de Gini, por ejemplo. Por tanto, hay que tener precaución a la hora de comparar directamente países mediante estadísticas acerca de sus ingresos ya que los gastos fundamentales en un país como Noruega no son los mismos que en un país como Estados Unidos. Lo mismo ocurre cuando se compara el PIB per cápita de países, ya que poco dice sobre la calidad de vida de sus ciudadanos.
Rent seeking y cómo hacer una sociedad desigual
Aunque los mercados ayudan a dar forma al grado de desigualdad de una sociedad, las políticas gubernamentales son las que dan forma a estos mercados. Por tanto, es el Estado el que en última instancia es cómplice de la creciente desigualdad.
Se pensaba que observar cambios en la desigualdad era igual que ver la hierba crecer, sin embargo ahora ya no es cierto.
Antiguamente, había la creencia de que aquellos que estaban al mando del poder era gracias a la voluntad de Dios. Más tarde, con el Renacimiento, la Ilustración y finalmente la Revolución Industrial la cual generó una numerosa subclase urbana, fue necesario buscar nuevas justificaciones para la desigualdad. Anteriormente era por designio divino, ahora era debido a la productividad. Empezó a dominar la teoría de que aquellos que producieran más tendrían una retribución mayor. Fue lo que se conoce como teoría de la productividad marginal. Sin embargo, esta teoría llevó a lo que los críticos del sistema como Karl Marx denominaron explotación.
Hoy en día, con la tecnología hay un cambio de paradigma en lo que respecta a las cualidades que se le exige a la población para ser productivos. En una economía agrícola primitiva, la fuerza física y la resistencia eran lo que importaba. Sin embargo ahora, debido a la tecnología es la inteligencia la que hace a una persona más provechosa.
En una economía moderna, es el estado quien establece las normas del juego: qué es competencia justa o qué acciones están consideradas anticompetitivas e ilegales. El gobierno también da recursos y a través de impuestos y gasto social, modifica la distribución de los ingresos que se obtienen de los mercados.
La desigualdad no sólo es la diferencia salarial entre los trabajadores con más conocimientos y los que no, sino que la desigualdad también es el nivel de conocimientos que un individuo ha adquirido. Los niños de familias pobres no son capaces de permitirse una buena alimentación y mucho menos son capaces de acceder a la educación necesaria para adquirir los conocimientos necesarios para acceder a un mercado laboral con mayor productividad y mejores salarios. El gobierno por tanto, tiene poder para determinar en qué medida la educación de una persona depende en la riqueza o falta de riqueza heredada de sus padres.
Tenemos un sistema político que da un enorme poder a los más poderosos y estos utilizan este poder no sólo para limitar el alcance de la redistribución de la riqueza sino que también para aprovechar esta desventaja para obtener grandes “regalos”. Estos regalos pueden ser contratos, primas o beneficios fiscales. De hecho, para hacerse rico solo hay dos maneras: crear riqueza u obtener la riqueza de otros. Y normalmente esta última, en el proceso de traspaso, la riqueza pierde valor. Un ejemplo podría ser una partida presupuestaria del gobierno de 10.000 millones de euros. Desde el gobierno, el potencial beneficio que se puede obtener en términos no sólo económicos sino también sociales de esta partida presupuestaria es mucho mayor(construcción de hospitales, mejoras en la educación, ayudas) que si ese dinero fuese a parar a una gran empresa debido a una contratación del gobierno. El dinero sigue siendo el mismo pero en este último caso, el potencial para la sociedad es muchísimo menor. Porque no es posible que una empresa a invierta del mismo modo tal cantidad de dinero en la sociedad como lo haría un gobierno. Como una consecuencia de esto, debido a que muchas veces las empresas no son capaces de obtener los resultados que pudiesen ser más ventajosos para la sociedad, es el gobierno quien debe intervenir para aplicar medidas que alineen los incentivos privados con los intereses de la sociedad. Sin embargo, las empresas se esfuerzan por asegurarse de que no hay leyes estrictas que entre otras cosas les prohiba las prácticas deshonestas y anticompetitistas. Porque cuanto más transparentes sean los mercados, más competitivos serán. Y en el caso de los bancos, estos hacen lo posible por hacer que el mercado sea lo más opaco posible para poder aumentar sus beneficios.
Moving money from the bottom to the pyramid to the top
Una de las maneras en las que aquellos en la cima hacen dine es aprovechándose de las asimetrías de la información, como vender bonos que han sido diseñados para fallar sabiendo que los compradores no tienen esa información o tomando demasiados riesgos sabiendo que el gobierno les salvará y rescatará en caso de quiebra asumiendo las pérdidas , permitiendo de esta manera obtener a propósito dinero a una bajo interés.
Y a pesar de todo esto, las fuerzas políticas en lugar de contrarrestar el peso y poder de las fuerzas del mercado y frenar el incremento de la desigualdad en periodos en los que los mercados han hecho crecer las disparidades, en lugar de atenuar los abusos de los mercados, la clase política ha trabajado en colaboración con los mercados para aumentar los ingresos de estos y permitir la desigualdad.